Si el bueno de Jovellanos levantara la cabeza… Cuando aquel buen señor hablaba de centros comerciales no se refería precisamente al hipermercado con cines de tu pueblo, pero casi. En verdad, y ya que vamos aprendiendo algo de terminología, un centro de comercio es un Sistema que junta compradores y vendedores de uno o varios bienes o servicios para luego ser intercambiados por un mecanismo de ajuste vía precios o cantidades. Vamos, que cualquier cosa o sitio que haga esto es, algo tan simple como, un Mercado.
Y aquí, querido lector, los tiene usted para todos los gustos. Los tiene Súper, los tiene Hiper, tiene los ignotos «Mercados Financieros», los Digitales o los Físicos, los puestos del Rastro o las páginas de segunda mano… Pero para Jovellanos, las ciudades y los pueblos eran esos Centros de Comercio que hoy en día parecen estar languideciendo. Y fíjese usted que hoy vamos a preguntarnos si esto es algo que realmente nos importa y cuanto.

El caso es, que como ya vimos antes, en todos ellos se hace lo mismo y hoy en día prima la comodidad ¿No me creen? La comodidad de que te traigan un producto a casa, mientras continuas comiéndote un sándwich y ves el último capítulo de tu serie favorita de Netflix… Esa sensación hoy en día es literalmente, el «rey de la selva». Y se trata de algo tan fuerte, que a nivel provincial ha destruido Centros Comerciales… de los del cine y eso de toda la vida… pues enteritos.

Y después de gastarnos en 360 millones en un despliegue de arquitectura futurista en el centro urbano de Oviedo, ahora está completamente cerrado. Podríamos llevarnos las manos a la cabeza y rasgarnos las vestiduras pero… es algo que pasa y sigue pasando. Por un lado, los mercados compiten con otros mercados para venderte más y mejor. Por otro lado, tú quieres que lo hagan ¡y lo sabes!
Cuando la gente habla de criptomonedas y otras inversiones financieras «peligrosas», lo que no dicen es que esos mercados, son solo eso, mercados compitiendo por ser mercados. Pero ahora sabemos que estamos dispuestos a pagar 360 millones de €uros, por un edificio de dudosa utilidad y toda la vergüenza social que eso acompaña… si lo que nos venden es mejor que lo que tenemos. Pero por no alargarnos mucho, dejemos una de esas preguntas en el aire que tanto nos gustan para la próxima vez ¿Son realmente nichos de estafas los cripto-mercados si los comparamos con los mercados tradicionales? Vamos a volver un poco a hablar de tendencias. ¡Paz y buenas vibras!