Es curioso esto de empezar a trabajar con una página en blanco. Uno siente una especial responsabilidad encima de sus hombros, algo parecido a encontrar una dirección o sentido entre millones de posibilidades a elegir. Ante esta tesitura, y teniendo en cuenta el lector que esto será un blog que hablará principalmente de estrategia, finanzas y tecnología… ¿Por qué no empezar preguntándonos en qué situación nos encontramos ahora?

En mi caso, y espero sea de interés del lector, la vuelta a casa es mi punto de partida. Un regreso en múltiples niveles que quizás vayan siendo relevantes, o no, en la publicación de estos artículos.
En el caso de las finanzas internacionales… aún no saben que tienen que volver a casa y, créanme cuando les digo, ese es un proceso intensamente doloroso… Bueno, para ser sinceros, lo será o no, dependiendo de como se haga. Pongamos algo de contexto.
Nos encontramos en el verano del año 2022, golpeados por tantos frentes que este pequeño estratega no sabe por cual mencionar primero… pero sabe que tiene que empezar. Así que allá vamos:
- Vivimos desde hace meses, y con mayor intensidad que nunca, una segunda guerra fría materializada en un conflicto armado entre Rusia, el pez grande apoyado en la sombra por China, y Ucrania, pez chico apoyado por el resto del mundo «libre».
- China es, con diferencia el país con mayor industrialización y exportación comercial del planeta. Pero no manda tanto como le gustaría ¿Su problema? Escasez y un encarecimiento dramático del precio de las materias primas.
- Rusia, uno de los mayores productores y exportadores de Gas Natural, utiliza su posición como arma casi biológica, es decir, presionando sobre el precio del mix energético para favorecer su situación en el tablero.
- USA y Europa parecen no entenderse tan bien como antaño. Mientras que los estadounidenses lideran las empresas y el comercio tecnológico, en la vieja Europa nos limitamos a ser un mercado que espera verlas venir.
- Latinoamérica, Asia y África son tierras de segunda ¡Que oye! ¡Ya es un progreso! Antes se las denominaba con cierto desdén algo así como «Tercer Mundo»… ¿Pero qué sabre yo de esto?
¿Les parece suficiente para empezar? Porque la conclusión de moda parece tenerla todo el mundo clara clarinete…. INFLACIÓN GALOPANTE. Y tanto si el lector gusta de caballos, como si no, el ruido se escucha de fondo y empieza a materializarse:

Y una vez que lector y escritor son capaces de posicionarse humildemente al borde del precipicio no queda, como decía Don Diego Alatriste… sino batirnos. Bueno ¿o no?
¿Por qué no empezar un viaje exactamente desde este punto? De hecho, acabamos de descubrir exactamente el sentido de nuestro viaje:
«Todo aquel que deje el precipicio a nuestra espalda y a una distancia considerable.»
